Uncategorized

Capítulo 20: Las consecuencias del Incidente

Konachan.com - 219421 sample

Plaf.
Resonó un pequeño sonido.
La persona a la que habían pegado, Latina, miraba atónita pero, Chloe, quien le había pegado, tenía lágrimas en los ojos.
Unos días tras el incidente. Le dieron el alta del hospital de inmediato pero Chloe fue a visitar a Latina que se estaba recuperando. Y entonces, cuando Chloe escuchó lo que Latina había hecho, que se había roto su propio cuerno derramando mucha sangre y que por suerte no había perdido la vida, eso fue lo que Chloe hizo.
Entre sollozos, Chloe volvió a pegar a Latina. Los chicos estaban frenando a Chloe pero, considerando que no se esforzaban mucho en hacerlo, significaba lo mismo; Latina estaba tan sorprendida que no podía decir nada. Hasta entonces, Chloe había protegido a Latina de toda violencia, y por tanto, jamás había sido violenta con ella.
-¡Estúpida! ¡Latina, estúpida! ¡¿Qué has hecho?!-Y entonces, la violenta, Chloe, puso una expresión descorazonada.- ¡Aunque era un cuerno tan bonito! ¡Da igual si lo tienes o no, Latina es Latina…! Además…
Además, esa fue la primera vez que Latina vio llorar a Chloe.
Ver la cara amarga de su mejor amiga que era más fuerte y valiente que los chicos, hizo que incluso Latina quisiera llorar.
-Latina… Hacer algo que te podría… haber matado… ¡Idiota!
Cuando Latina vio a Chloe levantando por fin la voz y rompiendo a llorar, lo comprendió.
Comprendió que sus propios miedos, horrores, impotencia… Todos esos sentimientos… Terminó haciendo que sus amigos los probasen.
-Perdona… Perdona… Chloe…
Una vez más las grandes lágrimas de Latina volvieron a caer. Después de eso, las dos se abrazaron y alzaron la voz llorando con fuerza y ruidosamente.
Abajo de las escaleras, Dale escuchó los sonidos de los llantos de las dos niñas, se dio la vuelta y siguió bajando las escaleras pensando en lo bueno que era que Latina tuviese amigos tan cercanos. En esos momentos la persona número uno para Latina era él, pero si no se esforzaba, proteger esa posición iba a ser difícil.
Había oído que en la escuela, Chloe había tomado la iniciativa de ayudar a Latina y pensaba en ella como una muy buena chica.

Después de eso, Latina mostró una expresión tan agradable a sus dos personas importantes, su guardián y su mejor amiga, que incluso el mal habría sido erradicado.
La verdad no era algo que podía esconderse. Es un hecho que ella, tan lista como era, entendía completamente. Sin embargo, a pesar de todo, sus sentimientos se agitaron por no querer aceptarla… Aun así, Latina había podido aprender de esto, porque personalmente había encontrado personas que aceptaban todos sus sentimientos de anhelo y sus sentimientos de “no querer aceptarlo”.
-Latina está… feliz.-Susurró la niña, soltándose el pelo.
No llevaba el lazo pero ya no tenía ningún cuerno en la cabeza. Si mirabas con atención, se veía la base del cuerno escondido entre el pelo pero a primera vista era difícil reconocer que era de la raza Demonio.
-Cuando Rag murió, Latina pensó que Latina también moriría. Dale me encontró y dijo que podía ir con él. Me puse muy feliz. Rita y Kenneth eran amables, conocí a Chloe y al resto, cada día era divertido… Latina había empezado a olvidarlo.
Latina a quien Dale abrazaba contra su pecho, no tenía esos sentimientos de agitación como el otro día. La listilla puso una cara de felicidad mientras Dale le acariciaba el pelo.
-La muerte y la separación… Rag siempre me había enseñado lo que era la muerte… Como Latina pensaba que no estaba bien quedarse así, Latina tenía miedo de la separación.
-Cualquiera tendría miedo. Incluso yo, cuando me enteré de que Latina se había hecho mucho daño, pensé que se me iba a parar el corazón.
-Chloe también, ya sabes, ha llorado… Por eso, Latina ha pensado que es afortunada. Chloe también, sabes, piensa que no se quiere separar de Latina. Eso ha hecho a Latina súper feliz.
Tras decir esas palabras, Latina sonrió con madurez, chocando con su edad y giró su hermosa cara, llena de felicidad y gratitud hacia Dale.
-Latina estaba feliz de haber venido a Kroix. Feliz de conocer a todo el mundo… Que Latina pueda ser feliz ahora, todo, es porque Dale encontró a Latina. Gracias, Dale.

-Cuando Latina me dijo eso pensaba que iba a llorar.
Las palabras de Dale parecían desaparecer a mitad mientras se bebía el raro vino sin diluir. Kenneth puso un aperitivo en la mesa con cara de sorpresa. Bueno, esta vez, hasta Rita había sido incapaz de concentrarse en el trabajo y había cometido errores que normalmente no haría. No podía decir nada de Kenneth.
En este Ocelote Bailarín, Latina ya se había convertido en una existencia importante.
-Como hoy celebramos que Latina se ha recuperado… ¡Os invito a todos a una ronda!
Después de que Dale gritase algo como eso, todos se le giraron a la vez diciendo:
-¡Qué rácano!
-En momento así es cuando pagas toda la cuenta, ¿no?
-¡Callaos! ¡¡Si dijera eso, beberíais hasta que me queda en bancarrota, verdad!!-Contestó el joven inmediatamente haciendo que todo el mundo se sumiera en carcajadas.
-¡Ni lo dudes!
-Rita, ¡una ronda de tu mejor alcohol a todos!
-¿Hay alguno apartado?
-¿Por qué intentas sacar el alcohol que normalmente no vendes?
-¿No es algo obvio que como es caro, aunque lo saque, no lo voy a vender?
-Como es una ocasión especial, os llenaré los vasos.
-¡¿Kenneth?! Es un alcohol de buen estatus, ¡¿normalmente no se bebe en vaso, no?!
-¿Qué dices? Si el dueño lo dice, se hace.
-Eso es verdad.
-¡Esta… pareja!
Con ese ambiente, los trovadores que normalmente no pueden entrar empezaron a cantar. Naturalmente, no había ni donaciones ni dinero que ganar pero, de repente, un concurso de canto empezó sin motivo aparente.
La felicidad atrae más felicidad.
-¿Qué pasa? Está concurrida la cosa.
Por el ruido, Latina que debería haber estado durmiendo en la habitación, bajó fregándose los ojos. Al escuchar la vocecita de Latina, el montón de gente siniestra prorrumpieron a la vez, y como era de esperarse, eso hizo que la niña pegase un bote. Sin embargo, esos borrachos ni se percataron de ello.
-¡La estrella aparece!
Con ese grito la llevaron al medio de la posada.
-¿Qué? ¿Qué?
Nadie respondía a Latina que miraba alrededor. Sus ojos se abrieron por el gran aplauso. Hasta Rita que normalmente se quedaba a un lado para parar cosas de ese estilo, cargaba con un gigantesco montón de vasos de alcohol. Dale y Kenneth también sonreían.
Sonaba una melodía alegre. Latina puso una expresión encantadora al verse de tanta gente sonriendo. En el medio del círculo de la posada que se había convertido temporalmente en un escenario, la niña se abandonó a la música y entonces, se descubrió algo nuevo.
Latina era buena en todo pero era arrítmica.

peticiones

Anuncios

5 thoughts on “Capítulo 20: Las consecuencias del Incidente”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s